UN JUICIO FAMILIAR NO DEBE SER UN ACTO DE VENGANZA.
Confundir justicia con venganza es uno de los errores más comunes en los conflictos familiares.
El Derecho de Familia no está para castigar ni premiar a los adultos.
No es un escenario de revancha, ni un campo para saldar heridas personales.
Su verdadera razón está:
•Proteger el interés superior de niñas, niños y adolescentes.
• Favorecer el interés familiar.
• Reconocer los derechos humanos de mujeres y hombres, desde una base de igualdad real y efectiva.
"Cuando un padre se niega a dar alimentos, no está afectando a la madre.
Cuando una madre obstaculiza la convivencia, no está dañando al padre.
En ambos casos, quien realmente paga las consecuencias son los hijos."
Muchas personas han distorsionado el sentido de la ley, llevándola al terreno emocional y revanchista de los adultos, cuando su esencia es profundamente distinta:
Es garantizar desarrollo, estabilidad y dignidad a quienes aún no pueden defenderse por sí mismos o se encuentran en una condición vulnerable o desigual.
El Derecho de Familia no debe ser instrumento de conflicto,
sino un mecanismo de protección.
Porque al final, no se trata de quién "gana o pierde" o "tiene la razón", se trata de recomponer el bienestar familiar con dignidad y libertad.
El Derecho de Familia debe usarse para proteger a los hijos y el interés familiar, no para vengarse de la expareja.
Abogado Fabián de la Cruz.
Especialista en Derecho de Familia.
Abogado en Derecho de Familia
#abogadofabiandelacruz

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